En el Festival ZINEBI de Bilbao

OLYMPUS DIGITAL CAMERAPertenezco a la generación que se incorporó de manera masiva a las aulas universitarias en ese intervalo en el que aún no habrían proliferado las universidades como luego lo hicieron, y en el que las carreras se reducían a un puñado, antes de las reformas que las acortarían y las especializarían. Estudié en la Universidad de Deusto, mientras vivía en casa de mis padres, como casi todos mis compañeros: eso hacía que no existiera la activa vida universitaria que se daba en otros campus. Aún así, me las arreglé para formar parte del Taller Literario, y, como debe aparecer en el currículum de todo escritor, fundar un par de revistas literarias. Tuve la suerte de realizar las prácticas de mi Diploma de Edición de Textos en la Secretaría Técnica de la universidad. Allí tuve acceso a varias décadas de documentacion sobre el origen y la filosofía de Deusto: la excelencia, la responsabilidad para con la sociedad y una decidida voluntad de formar a líderes. Sin ser demasiado consciente de ellos, eran valores que me había inculcado y que había hecho míos durante esos años.

Hace unas semanas me ofrecieron que presentara un documental con imágenes del curso 43-44 en Deusto; se haría el 18 de noviembre en ZINEBI, el Festival Internacional de Cine Documental y Cortometraje de Bilbao. Este Festival nació en 1959 (entonces era el Certamen Internacional de Cine Documental Iberoamericano y Filipino de Bilbao, ahí es nada). ZINEBI, una cita de referencia en el mundo del documental, cada vez más interesante, y que cuenta con voces más originales, había rescatado la primera vez que en mi Universidad entraron dos mujeres, una de ellas invitada a hacer el saque de honor en el partido de futbol. Cuando casi 50 años más tarde yo estudié en esas aulas, las mujeres éramos un noventa por ciento de las alumnas de mi clase. La universidad, casi con un régimen de internado, masculina, con la presencia de los profesores jesuitas junto a los chicos en las comidas, los deportes, las salidas, había experimentado el mismo cambio que la sociedad.

El documental, como el ensayo en las lecturas, aparece siempre oscurecido por la ficción; los medios de las películas, la presencia de estrellas, el afán de diversión ni siquiera compite con la realidad grabada. Sin embargo, la personalidad y la mirada del director o de un pequeño equipo se manifiesta en esas piezas muchas veces con mayor fuerza que en producciones más exigentes y esclavas de otras expectativas. La denuncia, la exposición, la visión minoritaria… o los fragmentos de historia pasada aparecieron por ZINEBI. La vida se enriquece con esos enfoques. La mente se abre. Con suerte, el pensamiento cambia. Fue un placer, y un momento muy emocionante, el que contaran conmigo.

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OLYMPUS DIGITAL CAMERAPara la presentación, que tuvo lugar en el Teatro Arriaga de Bilbao, llevé un dos piezas de Marú Atelier compuesto por una falda larga de brocado en tonos azules y grises, con flores en relieve en la cintura, y un crop top del mismo tejido. Zapatos salón azul de Sacha London, y anillo y pendientes de Luxenter. Las fotos fueron tomadas por Nika Jiménez.

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El blanco no es para el invierno

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Flores en primavera, rayas marineras para el verano, algunos colores brillantes para las colecciones crucero, granates y ocres apacibles en octubre, grises y paños amorosos en invierno. Cabello corto si eres madre, larga melena de nínfula en la adolescencia, traje de baño si tuviste una cesárea, rosa salmón, como mucho, si naciste hombre. Blanco si no deseas conocer el sexo antes del nacimiento, ositos en todos los casos. Algo nuevo, algo viejo, algo azul, algo prestado.

Si es oro, oro, si es plata, plata. Nunca rayas y lunares, no mezcles estampados. No lleves tacones si mides 1’80. El negro adelgaza, las rayas verticales afinan. Cuidado con el escote en uve. Cuidado con el escote en general. No enseñes las rodillas si has pasado de los 50. El cabello negro endurece los rasgos, mejor unas mechitas. Manguita tres cuartos. Hay que saber vestirse para sacarse partido. Si te arriesgas puedes fallar. Disimula. Tapa. Cubre. Obedece.

Mejor en color neutro que va con todo. Sufridito. Qué mona va, qué sencilla. Mejor no destacar. Cuando menos te miren, mejor. No está de moda. Un poco llamativa, ¿no?

El blanco no es para el invierno. Qué extravagancia. Llueve. Nieva. Hay hojas sucias. Cosas de las revistas de moda. Tú no lo hagas. No llames la atención. Es un peligro ser tú. No les gusta. No nos gusta.

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El abrigo blanco es de Zara. Las fotos fueron tomadas en Madrid por Nika Jiménez.

Viaje a la tierra de Jane Austen (III) Chawton

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Cuando el padre de Jane Austen muere, deja a tres mujeres solas y un problema: ¿de qué van a vivir? Han fundido sus ahorros en Bath, una ciudad cara y poco hospitalaria, como ya vimos aquí, carecen de ingresos propios. Cassandra madre tiene unos pequeños ahorros, Cassandra hija otros poquitos. Jane nada en absoluto. En esta situación se encontraban muchas mujeres de la época: no se buscaba marido por necesidad romántica, sino por una sociedad que impedía que las mujeres de clase media pudieran trabajar y las condenaba a ser dependientes.
Fue su hermano Edward, adoptado por una familia adinerada, quien ofreció una solución: él poseía una preciosa posesión en Chawton, muy cerca de donde siempre habían vivido los Austen. Dentro de esa finca, cuya mansión principal es ahora una Biblioteca y Centro de estudios dedicado a la literatura escrita por mujeres, había una granjita que legó a su madre y a sus hermanas. Luminosa, digna y con suficiente espacio como para recibir visitar, les permitia una vida recogida y frugal.
Las niñas Austen eran ya mozas viejas: Jane había pasado de los 30. No se iban a casar: ni ella, ni su hermana, ni su mejor amiga, Martha Lloyd, que se fue a vivir con ellas. Vestían como mujeres mayores, y se esperaba de ellas poco: que no dieran demasiada guerra, que fueran discretas, que se ocuparan de sus sobrinos.
Contra todo pronóstico, Jane fue feliz en esa casa y con esa vida. Comenzó a escribir de nuevo, a revisar textos antiguos, se relacionó de nuevo con vecinos y amigos y durante los años que le quedaron de vida, que no fueron muchos, fingía revisar las cuentas de la casa en una mesita, muy pequeña, mientras en realidad escribía sus novelas, ocultas en cuartillas bajo la contabilidad.
La casa, rodeada de un precioso jardín de estilo inglés, muy cuidado, huele a lavanda y transmite serenidad y luz.  Puede visitarse porque en la actualidad es una casa museo. Jane y Cassy compartían habitación y cama, como habían hecho durante toda su vida. En el salón, el piano de Jane (El mejor que hemos podido conseguir por 30 guineas) sigue allí. La madera cruje, se han conservado retratos, y joyas, y prendas de ropa de la época. Pareciera que en cualquier momento una criada fuera a cruzar el pasillo con sábanas de lino limpias.
Jane no murió en esa casa, sino en Winchester, en cuya catedral se encuentra enterrada y recordada. Enfermó en primavera 1817, y apenas duró unos meses, los suficientes como para intentar que la trataran médicos especializados en la ciudad. Tenía 41 años. Su hermana y su madre vivieron muchos más años, en paz, en parte conscientes del talento y el éxito de Jane. Al morir, las enterraron en dos tumbas gemelas en el cementerio de Chawton, a un paseo apenas de su granjita de ladrillo rojo, Había dejado seis grandes novelas, e historias suficientes como para hacernos disfrutar y reflexionar durante dos siglos.

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OLYMPUS DIGITAL CAMERAAquí, quizás con una taza de té o una crema de verdura en el Cassandra’s Cup, un salón de té que se alza al otro lado de la calle de la casa, terminamos nuestro viaje con El País viajes. Un vistazo a una vida en apariencia como otras, a la que el talento hizo descollar de manera sorprendente.

Para esta última etapa elegí un vestido negro de Dolores Promesas, con un estampado de orquídeas, de manga larga y corte simple, unos salones de terciopelo verde y un camafeo de cuarzo rosa que me regaló un joyero artesano amigo. El día era hermoso, pero frío, y llevé el abrigo de color teja de Mango que tantos fríos me ha aliviado.  Y los libros (Orgullo y Prejuicio, Emma, Sentido y Sensibilidad…) que nos permitieron conocer esos lugares, incluso antes de dejarlos atrás en este viaje.

Recomendaciones espidianas de octubre

3-1No son demasiadas, porque Octubre trajo viajes y el trabajo en mi propia novela, y con otros libros tuve mala suerte; no me gustaron, y por lo tanto, no los recomendé. Aquí tenéis un puñado de los elegidos.

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Un maravilloso libro de relatos, firmado por Esther Bendahan, que recorre, efectivamente, las horas de un único día a través de personajes muy diversos, en distintas ciudades,  atravesados por el dolor, la duda, la humanidad y la curiosidad. Lo ha publicado Confluencias EditorialUna hora solamente, de la orilla del día se estructura de manera sólida en torno a una idea filosófica y cuántica, una base entretejida en torno al tiempo con una prosa muy bella; y, sobre todo los personajes adquieren una hondura y una conciencia que estremece al lector. Puede adquirirse aquí. Las galletitas con las que acompaño la lectura son de Hema, y el Serum de YLS Beauty Forever Youth Liberator, que estaba probando mientras tanto, es pura magia.

10-2Hablamos de Siria de oídas, conocemos poco su literatura, y menos aún a sus autores. En la tradición oriental de un relato casi inacabable, que mezcla realidad con percepción, Rafik Schami, un autor damasceno pero afincado en Europa desde hace tiempo, nos lleva a una historia de amor que perdura en un Damasco que ya no existe. Conmovedora y hermosa, con unos inesperados toques de humor que humanizan un sentimiento superior, Sofía o el Origen de todas las historias contrapone la delicadeza del amor, de la infancia y de las emociones de un pueblo con la brutalidad de lo impuesto, la tradición y la política. Schami, muy conocido por otras grandes historias, como El lado oscuro del amor, ha sido publicado en Salamandra. La crema de manos de Kenzo lleva el cuidado a otro nivel: no es grasa y puede aplicarme mientras se lee.

16-2Este viejo libro que leí una y otra vez en casa de mis padres despertó un inusitado interés cuando lo recomendé en mi Instagram. Las biografías de Tres mujeres gallegas del siglo XIX, tres escritoras de primera fila, Concepción Arenal, Emilia Pardo Bazán y Rosalía de Castro, están escritas en ese delicioso estilo un poco anticuado; desde luego, no son críticas con las autoras ni sus obras, pero sí ofrece una aproximación a la obra y a la vida de tres mujeres muy nombradas y poco conocidas. Mientras lo releía, picoteaba arándanos desecados y algún bocadito de aguacate.

26-1Una novela policíaca tan fresca como esa manzana verde: Una detective inesperada nos habla de las aventuras de la muy estilosa y muy impávida Phrine Fisher, una chica moderna de los años 20 en una Melbourne muy poco moderna.  Nada, ni un asesinato ni varios se le ponen por delante. Muy ligera, muy divertida, la ha publicado Siruela y deja ganas de más. Mi anillo es de Luxenter, y el esmalte, de OPI.

15-2Cada 15 de Octubre festejamos a Teresa de Jesús, a quien, como sabéis, dedico mi Para Vos Nací de Ariel. Si acompaña con estas viandas manchegas de Malagón, donde la librería Postas me acogió para una conferencia y me cubrió de afecto y de regalos.

20161107_123818Curro Cañete, periodista de, entre otros medios, Vanity Fair, se atreve con una primera novela Una nueva felicidad, de corte testimonial y autobiográfico. Conmoverá a quienes se encuentren en una búsqueda personal, a cualquier edad; amena y con un marcado mensaje optimista, Destino respalda esta historia de lucha y, sobre todo, de sinceridad con uno mismo. Mucha suerte, Curro, y mucha paciencia para el futuro. Quien dijo que esta era una carrera de fondo no sólo acuñó un tópico, sino que reflejó una realidad.

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Ofelia, la única de mis gatitas con criterio (Rusia lee de Pascuas a Ramos lo primero que pilla, y casi nunca lo acaba, y Lady Macbeth es un caso perdido; pero perdido. Todo lo que le gusta es malo)  se aferró a los Cuadernos japoneses de Igort, y ahí sigue. Lógico: Igort, una referencia en novela gráfica, e incluso en documental gráfico, describe aquí con texto e imágenes su fascinación por Japón, su cultura y su dibujo: hay vida más allá del Manga. En los ratitos en los que Ofelia me dejaba leerlos, disfruté enormemente de su lectura. Podéis encontrarlo aquí, y disfrutar de este álbum de viajes, que incluye mucho más. Es de Salamandra.

1-2Octubre ha sido, sobre todo, un mes de preparación para el 200 aniversario de Jane Austen, que celebraremos en 2017. Como sabéis, en otras entradas del blog, como aquí y aquí, os estoy hablando del viaje por la tierra de Jane Austen en el que guié a algunos viajeros y lectores apasionados. Repetiremos el viaje; respecto a mi libro, Querida Jane, querida Charlotte, se encuentra en la actualidad agotado, pero si estáis interesados podéis contactar con nikajimenez@espidofreire.com, que hará lo imposible por encontrar un ejemplar.